jueves, 6 de octubre de 2022

La muerte de las simples cosas

 

Esas letras que al escribirse no fueron leídas, esa felicidad que se olvidó con la tristeza, esa voz que rompió el silencio, ese segundo que se convirtió en minuto, ese libro terminado, ese cielo atardecido que se fue al llegar la noche, ese arcoíris que al llegar el sol; se marchó, el agua que se alejó de la montaña para desembocar en el río, la sombra que desaparece en la oscuridad,  la brisa que al caer el agua se va, el llanto que se convirtió en sequía, el árbol que en el otoño se quedó sin hojas, el fuego que se transformó en cenizas, y así... también quisiera preguntar ¿Cuántos de ustedes han dejado marchar estas mismas cosas sin sensibilidad?

Perderse es otra forma de morir


A veces el fin de la vida no nos llega con la muerte, morir también significa seguir viviendo sin ánimo.

¿Ustedes alguna vez se han perdido? supongo que perderse a sí mismo es otra forma de morir, hemos pasado la vida buscando caminos que seguir y a su vez le hemos fijado distintas metas, las mismas que al no ser cumplidas nos ofrecen a cambio la desilusión, la frustración y en el peor de los casos; la desorientación. Cuando enterramos a alguno de nuestros familiares sentimos que algo de ellos se queda con nosotros, pero al mismo tiempo algo de nosotros se va con ellos y así mismo sucede con el empleo que dejaste, con la ciudad que abandonaste, con el hogar del cual ya no haces parte, los procesos de la vida consisten en buscar lo que somos y también en seguir aquello que queremos ser, lo curioso de todo es que cotidianamente nos reestructuramos, diariamente cambiamos, diariamente matamos lo que somos para seguir viviendo; lo que a su vez también sería seguir muriendo. La realidad es que muchos ya han perdido el alma, la ilusión, el sentido, los miedos, los caminos, la alegría, el amor, la tristeza, las ganas, los sueños. Muchos ya han muerto mucho antes que llegase el fin de sus vidas.



Seguir andando.

 

La verdad es que; da igual no tener una dirección precisa hacia la cual uno se dirige, lo que realmente importa es no quedarse quieto, por ello es necesario seguir, caminar... sucede que el panorama es lo más precioso y valioso de todo este proceso, pero cuando se está quieto no nos alcanzamos siquiera a imaginar las diversas cosas hermosas que invaden aquellos sitios los cuales aún desconocemos, la ventaja que la vida nos ofrece a cambio son los caminos, los senderos, las opciones, no importa cuán agotado estés, lo importante es que ahí están las calzadas esperando ser encaminadas, seguir es vencer los miedos, es derrotar el cansancio, es dejarse llevar por la curiosidad; caminar nos permite avanzar y también nos permite encontrar lo que sin conocimiento previo estábamos buscando, cuando no sepas para dónde ir, por favor,  no pauses el camino, sigue andando, sigue buscando, porque los caminos van ligados a la vida y la vida está agarrada del tiempo y es éste el único dispuesto a mostrarnos las respuestas y las soluciones, pasar sobre el tiempo siempre será más importante a que el tiempo pase por nosotros. 







La tranquilidad

la tranquilidad se presenta cuando llevas limpia la conciencia, tener paz es también soltar lo que nos hace daño, poder perdonarse los errores del ayer, no llevar consigo resentimiento alguno, moverse por pasión, trabajar por gusto, alcanzar lo anhelado, soltar los miedos, abrazar al amor, encontrase a sí mismo después de haber conocido lo que era perderse, disfrutar el presente, no actuar por presión,  es saber llenar el alma más allá de lo material,  la paz no es estar en silencio, pero es no llevar ruido en los adentros.  Es la plenitud de sentirse ligero de equipaje, estar tranquilo es como el abrazo que llega mucho antes de estallar en llanto, es darse la oportunidad de pausar para poder avanzar, la tranquilidad es todo aquello que por estar con prisa hemos perdido.  

miércoles, 5 de octubre de 2022

El amor

 


"El amor no duele" dicen quienes nunca se han enamorado, muchas veces le huimos a los caminos amorosos que se nos topan en el sendero de la vida, pero muchas veces la huida no es otra cosa que el dolor convertido en cobardía, el amor es un salto sin paracaídas; de esos que al caer te dejan el corazón vuelto añicos, pero que solamente espera la ilusión de otro amor para poder resucitar, el amor duele y nos rompe como piezas de un rompecabezas, por ello nunca juzgo a aquellos que no están dispuestos amar, hay que tener mucho coraje para enamorarse, hay que ser valiente para volver amar después de haber quedado con un corazón herido, hay que ser fuertes para romper los miedos que nos dejó un amor mal cuidado y mal correspondido.