Esas letras que al escribirse no fueron leídas, esa felicidad que se olvidó con la tristeza, esa voz que rompió el silencio, ese segundo que se convirtió en minuto, ese libro terminado, ese cielo atardecido que se fue al llegar la noche, ese arcoíris que al llegar el sol; se marchó, el agua que se alejó de la montaña para desembocar en el río, la sombra que desaparece en la oscuridad, la brisa que al caer el agua se va, el llanto que se convirtió en sequía, el árbol que en el otoño se quedó sin hojas, el fuego que se transformó en cenizas, y así... también quisiera preguntar ¿Cuántos de ustedes han dejado marchar estas mismas cosas sin sensibilidad?
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